Modo cocina
Panna cotta de coco con jengibre, albaricoques asados y trigo sarraceno crujiente
40 min6 racionesFácil
Ingredientes
- 400 mlleche de coco entera
- 200 mlbebida de avena
- 6 ggelatina en polvo
- 30 mlagua fría
- 55 gazúcar granulada para la panna cotta
- 1 kuslima, ralladura fina y zumo
- 8 gjengibre fresco, rallado fino
- 500 galbaricoques maduros pero firmes
- 20 gazúcar granulada para los albaricoques
- 30 gtrigo sarraceno pelado
- 0,5 gsal
Preparación
- 1
Hidrata la gelatina
Espolvorea la gelatina en polvo sobre 30 ml de agua fría, remueve y déjala hidratar durante 5 minutos. Ralla finamente la piel de la lima y exprime 15 ml de zumo. Parte los albaricoques por la mitad y retira los huesos.
- 2
Prepara la mezcla de coco
Mezcla en un cazo la leche de coco, la bebida de avena, 55 g de azúcar, la ralladura de lima y el jengibre rallado. Calienta a fuego medio, removiendo, durante 4–5 minutos, hasta que se disuelva el azúcar y la mezcla empiece a desprender vapor; no dejes que hierva. Retira del fuego, incorpora la gelatina hidratada y remueve hasta que se disuelva por completo. Espera 5 minutos y añade 10 ml de zumo de lima.
- 3
Deja cuajar la panna cotta
Reparte la mezcla en 6 vasos o cuencos pequeños. Deja que se enfríe a temperatura ambiente, tápala y refrigérala durante al menos 4 horas, hasta que cuaje bien.
- 4
Asa los albaricoques y tuesta el trigo sarraceno
Precalienta el horno a 200 °C. Mezcla los albaricoques con 20 g de azúcar y los 5 ml restantes de zumo de lima. Colócalos con el lado cortado hacia abajo en una bandeja forrada con papel de horno y ásalos durante 16–18 minutos, hasta que estén tiernos y los bordes se hayan dorado ligeramente. Mientras se asan, tuesta el trigo sarraceno en seco en una sartén a fuego medio durante 4–5 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que desprenda aroma y algunos granos se doren ligeramente. Retira del fuego, mézclalo con la sal y déjalo enfriar.
- 5
Termina y sirve
Reparte los albaricoques asados y el jugo de la bandeja sobre cada panna cotta cuajada. Espolvorea el trigo sarraceno ya frío justo antes de servir para que se mantenga crujiente. Sirve frío.