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Modo cocina

Bolas de ciruela con pan rallado tostado en mantequilla y canela

70 min6 racionesMedia

Ingredientes

Preparación

  1. 1

    Cuece las patatas

    Corta las patatas en trozos uniformes, ponlas en una olla y cúbrelas con agua. Cuécelas a fuego medio durante 18–22 minutos, hasta que se puedan pinchar fácilmente con un tenedor. Escúrrelas y déjalas reposar 2 minutos para que se evapore la humedad restante.
    Foto del paso 1
  2. 2

    Prepara la masa y las ciruelas

    Pasa las patatas aún calientes por un pasapurés o aplástalas hasta que queden finas y déjalas enfriar durante 10 minutos. Incorpora la harina, el huevo, 30 g de mantequilla blanda y la sal. Mezcla solo hasta obtener una masa tierna. Lava y seca las ciruelas; quítales el hueso con cuidado para que queden lo más enteras posible.
    Foto del paso 2
  3. 3

    Envuelve las ciruelas

    Divide la masa en 12 porciones iguales. Aplana cada porción en la palma de la mano, coloca una ciruela en el centro y añade 3 g de azúcar en el hueco que ha dejado el hueso. Cierra bien la masa alrededor de la fruta y forma una bola; si se pega, humedécete ligeramente las manos con agua.
    Foto del paso 3
  4. 4

    Cuece las bolas

    Lleva 2 l de agua a ebullición suave en una olla grande. Introduce las bolas por tandas para que tengan espacio y cuécelas durante 8–10 minutos desde el momento en que suban a la superficie. Retíralas con una espumadera y déjalas escurrir brevemente.
    Foto del paso 4
  5. 5

    Tuesta el pan rallado

    Mientras se cuecen las bolas, derrite 60 g de mantequilla en una sartén. Añade el pan rallado y tuéstalo a fuego medio-bajo durante 5–7 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté dorado de manera uniforme y desprenda aroma, pero sin oscurecerse. Retira la sartén del fuego e incorpora 24 g de azúcar y la canela.
    Foto del paso 5
  6. 6

    Termina y sirve

    Reboza las bolas aún calientes y escurridas en el pan rallado y repártelas en platos. Rocía cada ración con 2,5 ml de zumo de limón, que equilibrará el dulzor de las ciruelas y el pan rallado con mantequilla. Sírvelas calientes, cuando la masa esté tierna y la cobertura aún crujiente.
    Foto del paso 6