Modo cocina
Crema de calabaza al baño María con arándanos rojos y semillas crujientes
95 min6 racionesMedia
Ingredientes
- 400 gcalabaza, pelada y sin semillas
- 3 kshuevos
- 200 mlleche entera
- 100 mlnata para montar
- 75 gazúcar granulado
- 5 mlextracto de vainilla
- 1 gsal
- 200 garándanos rojos frescos o congelados
- 30 gazúcar granulado para los arándanos rojos
- 40 mlagua
- 15 mlzumo de limón
- 30 gsemillas de calabaza peladas
Preparación
- 1
Asa la calabaza
Precalienta el horno a 200 °C. Corta la calabaza en dados de aproximadamente 2 cm, distribúyelos en una sola capa sobre una bandeja y ásalos durante 30–35 minutos, hasta que estén completamente tiernos y ligeramente dorados por los bordes. Tritura la calabaza aún caliente hasta obtener un puré fino y baja la temperatura del horno a 160 °C.
- 2
Prepara los arándanos rojos y las semillas
Pon los arándanos rojos en un cazo pequeño con 30 g de azúcar, el agua y el zumo de limón. Cuécelos a fuego medio-bajo durante 7–9 minutos, hasta que algunas bayas se abran y el jugo espese ligeramente; deja que se enfríen. Tuesta las semillas de calabaza en seco en una sartén durante 2–3 minutos, removiendo con frecuencia. Retíralas en cuanto empiecen a desprender aroma y se doren por algunas partes.
- 3
Mezcla la crema
En un bol, bate los huevos con 75 g de azúcar y la sal solo hasta que se integren, sin que espumen. Incorpora el puré de calabaza, la leche, la nata y el extracto de vainilla. Reparte la mezcla en seis cuencos resistentes al calor de aproximadamente 180 ml de capacidad.
- 4
Hornea al baño María
Coloca los cuencos en una fuente honda para horno. Vierte agua caliente en la fuente hasta que llegue aproximadamente a la mitad de la altura de los cuencos. Hornea a 160 °C durante 35–45 minutos. La crema estará lista cuando los bordes estén cuajados y el centro aún tiemble un poco al mover suavemente la fuente.
- 5
Deja reposar y sirve
Saca con cuidado los cuencos del baño María y deja reposar la crema durante 20 minutos. Sírvela templada o fría, con los arándanos rojos y las semillas de calabaza tostadas. El jugo de los arándanos aporta la acidez necesaria al postre, así que repártelo junto con la fruta.