Modo cocina
Orecchiette con base de brócoli chafado, guisantes y pan rallado al limón
30 min2 racionesFácil
Ingredientes
- 180 gorecchiette secas sin huevo
- 350 gbrócoli
- 120 gguisantes congelados
- 35 gpan rallado sin huevo
- 35 mlaceite de oliva
- 2 strúčikyajo
- 1 kuslimón
- 25 gparmesano rallado
- 12 gperejil picado
- 0,5 gcopos de chile
- 9 gsal
- 0,5 gpimienta negra
- 2500 mlagua para cocer la pasta
Preparación
- 1
Prepara el brócoli y el limón
Separa el brócoli en ramilletes pequeños; pela la parte tierna del tallo y pícalo fino. Ralla finamente la piel del limón y exprime 25 ml de zumo. Pica el ajo.
- 2
Tuesta el pan rallado al limón
Calienta 10 ml de aceite de oliva en una sartén seca. Añade el pan rallado y la mitad de la ralladura de limón. Tuéstalo de 3 a 4 minutos a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que esté dorado y crujiente. Pásalo a un bol.
- 3
Cuece la pasta y las verduras
Lleva a ebullición 2 500 ml de agua en una olla, añade 8 g de sal y cuece las orecchiette según el tiempo indicado en el paquete. Añade el brócoli cuatro minutos antes de que termine la cocción y los guisantes congelados durante el último minuto. Antes de escurrir, reserva 180 ml del agua de cocción.
- 4
Prepara la salsa de brócoli
Vuelve a poner la sartén vacía a fuego medio y añade los 25 ml de aceite de oliva restantes. Tuesta el ajo y los copos de chile durante 30 segundos, solo hasta que desprendan su aroma. Añade el brócoli cocido, 120 ml del agua de cocción reservada y el resto de la ralladura de limón. Chafa algunos ramilletes con una cuchara de madera para formar una base espesa y cremosa; sazona con el 1 g de sal restante y pimienta negra.
- 5
Mezcla la pasta y termina el plato
Añade a la sartén las orecchiette escurridas y los guisantes. Vierte los 60 ml restantes del agua de cocción y remueve durante 1 o 2 minutos, hasta que la salsa cubra la pasta. Retira del fuego e incorpora el zumo de limón, el parmesano y el perejil. Sirve inmediatamente y reparte por encima el pan rallado tostado; el plato debe estar caliente y el pan rallado, todavía crujiente.