Modo cocina
Risoni con calamares salteados rápidamente, guisantes y limón
37 min2 racionesMedia
Ingredientes
- 400 gCalamares limpios, descongelados y secos
- 140 gPasta orzo (risoni), seca
- 200 gTomates cherry, cortados por la mitad
- 100 gGuisantes congelados
- 70 gCebolla, picada fina
- 6 gAjo, picado fino
- 450 mlAgua
- 10 mlAceite de oliva
- 30 mlZumo de limón
- 10 gPerejil fresco, picado
- 2 gPimentón dulce molido
- 2,4 gSal
- 0,5 gPimienta negra molida
Preparación
- 1
Prepara los ingredientes
Seca bien los calamares con papel de cocina y corta los trozos grandes en anillas de aproximadamente 1 cm de ancho. Lleva el agua a ebullición. Prepara la cebolla, el ajo, los tomates y el perejil según se indica.
- 2
Prepara la base de risoni
Calienta 6 ml de aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio. Añade la cebolla y cocínala durante 4 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se ablande y quede transparente. Incorpora el ajo y el pimentón dulce, cocina brevemente durante 30 segundos y añade los risoni secos.
- 3
Cuece la pasta con las verduras
Remueve los risoni con la base durante 1 minuto. Vierte 350 ml de agua caliente y añade los tomates, 1,6 g de sal y la pimienta negra. Cuece a fuego lento durante 8 minutos, removiendo de vez en cuando. Vierte los 100 ml de agua restantes, incorpora los guisantes y cuece otros 3–5 minutos, hasta que la pasta esté tierna pero conserve su forma y quede solo un poco de jugo cremoso en la sartén.
- 4
Saltea los calamares a fuego fuerte
Mientras se cuece la pasta, calienta otra sartén a fuego fuerte. Añade los 4 ml de aceite de oliva restantes y saltea los calamares en una sola capa, en dos tandas si es necesario según su tamaño, durante aproximadamente 60–90 segundos por cada lado. Sazónalos con los 0,8 g de sal restantes. En cuanto se pongan blancos y los bordes estén ligeramente dorados, retíralos del fuego; si los cocinas más tiempo, se secarán.
- 5
Termina el plato y sirve
Retira del fuego la sartén con los risoni e incorpora el zumo de limón y la mitad del perejil. Reparte los calamares salteados por encima y mezcla suavemente. Prueba el plato: debe tener un sabor fresco y ácido, sin quedar demasiado salado. Sirve enseguida, espolvoreado con el perejil restante.