Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece las lentejas
Enjuaga las lentejas y ponlas en una olla con 700 ml de agua. Lleva a ebullición y cuece a fuego lento durante 20–25 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan su forma. Añade 1,5 g de sal hacia el final de la cocción y escurre las lentejas.
Asa la berenjena y los tomates
Precalienta el horno a 220 °C. Corta la berenjena a lo largo en rodajas de aproximadamente 2 cm de grosor. Colócalas en una bandeja de horno, úntalas con 25 ml de aceite de oliva y espolvoréalas con 3 g de sal y pimienta negra. Ásalas durante 18 minutos, dales la vuelta, añade los tomates cherry enteros y ásalo todo durante 8–10 minutos más. La berenjena debe quedar tierna y dorada por los bordes, y los tomates, ligeramente arrugados.
Aromatiza la base con las especias
Pica finamente la cebolla y el ajo. Calienta los 10 ml de aceite restantes en una sartén pequeña, añade la cebolla y cocínala durante 4–5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se ablande y quede translúcida. Incorpora el ajo, el comino y el pimentón ahumado, y cocina durante 30 segundos más.
Termina las lentejas templadas
Añade las lentejas escurridas a la sartén y mézclalas con la base de cebolla. Caliéntalas durante 2 minutos y retira la sartén del fuego. Incorpora 1,5 g de sal, el zumo de limón y el perejil picado fino. Prueba la mezcla: debe quedar bien salada y con un marcado toque fresco de limón.
Sirve el entrante
Reparte la berenjena templada en los platos, coloca las lentejas encima y añade los tomates asados. Sirve enseguida, mientras la berenjena aún está templada y sus bordes siguen ligeramente tostados.


