Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Asa las berenjenas
Precalienta el horno a 220 °C. Corta las berenjenas por la mitad a lo largo y marca la pulpa en forma de cuadrícula, sin atravesar la piel. Úntalas con 15 ml de aceite de oliva, espolvoréalas con 1 g de sal y colócalas en una bandeja con el lado cortado hacia arriba. Hornéalas durante 25–30 minutos, hasta que la pulpa ceda fácilmente al pincharla con un tenedor.
Cuece las lentejas y prepara el bulgur
Enjuaga las lentejas y cuécelas a fuego lento en 600 ml de agua con 1 g de sal durante 20–25 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan su forma. Escúrrelas. Pon el bulgur en un bol, vierte encima 200 ml de agua hirviendo mezclada con 1 g de sal, tápalo y déjalo reposar durante 12 minutos para que se hidrate. Después, suéltalo con un tenedor.
Prepara la base de tomate
Pica la cebolla muy fina y trocea el ajo. Calienta 10 ml de aceite de oliva en una sartén y sofríe la cebolla durante 5 minutos, hasta que se ablande y se dore ligeramente por los bordes. Añade el ajo, el comino y el pimentón ahumado; remueve durante 30 segundos. Vierte la passata, añade 2 g de sal y la pimienta negra, y deja que hierva suavemente durante 4 minutos.
Mezcla el relleno
Saca las berenjenas asadas del horno y déjalas enfriar durante 5 minutos. Retira con cuidado la pulpa, procurando que las pieles queden intactas, y pícala. Incorpórala a la mezcla de tomate junto con las lentejas y el bulgur. Añade los 10 ml restantes de aceite de oliva, el zumo del limón entero y el perejil picado. Divide la feta: desmenuza 70 g en el relleno y reserva 30 g para la parte superior.
Rellena y gratina brevemente
Baja la temperatura del horno a 200 °C. Rellena las pieles de berenjena con la mezcla y desmenuza por encima los 30 g de feta reservados. Vuelve a colocarlas en la bandeja y hornéalas durante 10–12 minutos, hasta que la feta se caliente y el relleno empiece a burbujear ligeramente por los bordes. Sírvelas calientes.

