Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara los ingredientes
Precalienta el horno a 200 °C. Forra una bandeja con papel de horno. Pica la cebolla muy fina; pela la manzana, quítale el corazón y córtala en dados pequeños. Ralla el queso fino.
Cocina el chutney
Calienta el aceite en un cazo pequeño y sofríe la cebolla durante 3 minutos a fuego lento, hasta que se ablande sin dorarse. Añade la manzana, el vinagre de manzana, el azúcar y 1 g de sal. Cocina durante 8–10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la manzana se deshaga parcialmente y el líquido espese. Retira del fuego.
Prepara la pasta choux
Lleva a ebullición el agua con la mantequilla y el 1 g de sal restante en un cazo. Retira el cazo del fuego, añade toda la harina de una vez y remueve enérgicamente. Vuelve a ponerlo a fuego lento y remueve durante 1–2 minutos más, hasta que la masa se una formando una bola lisa y se forme una fina película en el fondo del cazo. Pasa la masa a un bol y déjala enfriar durante 5 minutos.
Termina la masa
Incorpora los huevos a la masa tibia, no caliente, batiendo uno por uno. Cuando la mezcla esté lisa y brillante, añade el queso rallado y el comino. La masa debe quedar espesa y mantener la forma lentamente.
Hornea las bolitas
Moja dos cucharillas en agua y úsalas para formar en la bandeja 16 montoncitos pequeños de masa, dejando espacio entre ellos. Hornea durante 10 minutos a 200 °C; después baja la temperatura a 180 °C y hornea otros 15–18 minutos, hasta que estén dorados. No abras el horno durante los primeros 20 minutos; las bolitas estarán listas cuando estén hinchadas y firmes por fuera.
Sirve
Deja reposar las bolitas durante 3 minutos para poder cogerlas cómodamente con la mano, pero sírvelas todavía calientes. Reparte en cuatro porciones y acompaña cada una con chutney. Su sabor agridulce equilibrará el queso salado.

