Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece el trigo sarraceno
Enjuaga el trigo sarraceno en un colador. Lleva a ebullición en un cazo 300 ml de agua con 1,5 g de sal, añade el trigo sarraceno, tapa y cuece a fuego lento durante 12 minutos. Retira del fuego y déjalo reposar tapado otros 3 minutos.
Prepara la mezcla de remolacha
Mientras se cuece el trigo sarraceno, corta la remolacha y la manzana en dados de aproximadamente 1 cm y pica la cebolla muy fina. Mézclalas con el vinagre de vino, 0,5 g de sal y la mitad del eneldo picado. Déjalas reposar un rato.
Mezcla la crema de rábano picante
En un cuenco pequeño, mezcla la crema agria, el rábano picante rallado y el zumo de limón. Pica muy fino el eneldo restante e incorpóralo a la crema.
Dora la caballa
Seca los filetes con papel de cocina y espolvoréalos con el 1 g de sal restante y la pimienta negra. Calienta el aceite en una sartén. Coloca la caballa con la piel hacia abajo y cocínala a fuego medio-alto durante 3–4 minutos, hasta que la piel esté dorada y crujiente. Dale la vuelta y cocínala 1–2 minutos más, hasta que la carne esté opaca y se separe fácilmente.
Sirve
Reparte el trigo sarraceno en dos platos y coloca encima la mezcla de remolacha. Añade la caballa con la piel hacia arriba y sírvela con la crema de rábano picante. Sirve de inmediato para que la piel se mantenga crujiente.

