Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Asa la zanahoria
Precalienta el horno a 220 °C. Pela la zanahoria y córtala en bastones de aproximadamente 1,5 cm de grosor. Mézclala con 15 ml de aceite de oliva, 1,5 g de sal y la pimienta negra. Distribúyela en una sola capa sobre una bandeja y hornéala durante 25–30 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción; los bordes deben dorarse y la zanahoria debe quedar firme al morderla.
Cuece la cebada
Enjuaga la cebada en un colador bajo el agua fría. Ponla en una olla con 400 ml de agua y 1,5 g de sal. Lleva a ebullición, tapa y cuece a fuego lento durante 28–32 minutos, hasta que esté tierna pero aún ligeramente masticable. Si queda agua, escúrrela.
Prepara los huevos y el aliño
Lleva a ebullición el agua para los huevos en una olla pequeña. Añade los huevos y cuécelos durante 7 minutos; después, enfríalos en agua fría y pélalos. En un bol, mezcla la mostaza de Dijon, el vinagre de manzana, 15 ml de agua, los 5 ml restantes de aceite de oliva y 1 g de sal.
Tuesta las semillas
Pon las semillas de girasol en una sartén seca y tuéstalas durante 2–3 minutos a fuego medio. Agita la sartén con regularidad y retírala del fuego cuando las semillas empiecen a desprender aroma y se doren por partes.
Termina y sirve
Reparte la cebada templada en dos boles y mézclala con la mitad del aliño. Añade la zanahoria asada y los huevos cortados por la mitad. Rocía con el resto del aliño y espolvorea las semillas tostadas y el perejil picado fino. Sirve inmediatamente, mientras la cebada y la zanahoria aún están calientes.
