Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la remolacha
Precalienta el horno a 210 °C. Corta la remolacha en dados de unos 2 cm y la cebolla en gajos gruesos. Colócalas en una bandeja, mézclalas con 15 ml de aceite de oliva y 2 g de sal. Ásalas durante 30–35 minutos, hasta que la remolacha esté tierna, pero sin que empiece a deshacerse por los bordes.
Cuece las lentejas
Enjuaga las lentejas, ponlas en una olla y cúbrelas con 700 ml de agua. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuécelas a hervor suave durante 20–25 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan su forma. Escúrrelas y mézclalas con 2 g de sal.
Mezcla la vinagreta
Bate en un bol pequeño el zumo de naranja, el vinagre de manzana, la mostaza de Dijon y los 20 ml de aceite de oliva restantes. La vinagreta debe quedar homogénea y marcadamente ácida; las lentejas y la carne ya llevan sal.
Dora las chuletas
Seca las chuletas y sazónalas por ambos lados con los 3 g de sal restantes y la pimienta negra. Calienta una sartén antiadherente o de hierro fundido a fuego medio-alto y cocina las chuletas unos 3–4 minutos por cada lado, hasta que se forme una costra dorada. La parte más gruesa debe alcanzar los 63 °C; déjalas reposar 3 minutos antes de cortarlas.
Termina la ensalada y sirve
Mezcla las lentejas templadas con la remolacha asada, la cebolla y la vinagreta. Incorpora al final el perejil picado y prueba: la ensalada debe tener un punto salado y ácido; si hace falta, ajústala con la sal restante de los 7 g medidos. Sírvela con las chuletas reposadas.

