Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la base
Calienta 10 ml de aceite de oliva en un cazo pequeño a fuego medio. Añade la chalota y sofríela durante 3 minutos, hasta que se ablande, pero sin que llegue a dorarse. Incorpora el ajo y cocina durante 30 segundos más.
Cuece el maíz
Añade el maíz, el agua, 2 g de sal y la pimienta negra. Lleva a ebullición suave y cuece destapado durante 8 minutos, removiendo de vez en cuando. Los granos deben quedar tiernos y el líquido no debe evaporarse por completo.
Tritura la crema
Retira el cazo del fuego. Añade la nata y tritura la mezcla con una batidora de mano hasta que quede suave. Incorpora el zumo y la ralladura de lima. Prueba la crema: debe quedar ligeramente salada y agradablemente ácida. Tápala y mantenla caliente a fuego muy bajo.
Saltea las gambas
Calienta una sartén a fuego medio-alto y añade los 5 ml de aceite restantes. Sazona las gambas con el 1 g de sal restante y espolvoréalas con los copos de chile. Cocínalas en una sola capa durante aproximadamente 1½ minutos por cada lado, hasta que se pongan rosadas y opacas. No las cocines en exceso.
Reparte y sirve
Reparte la crema de maíz caliente en cuatro cuencos pequeños o platos. Coloca una cuarta parte de las gambas en cada ración y espolvorea con el perejil picado. Sirve enseguida, mientras las gambas siguen calientes y la crema está suave.

