Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Asa las patatas
Precalienta el horno a 220 °C. Lava las patatas y córtalas en trozos de unos 3 cm. Mézclalas con 20 ml de aceite y 2 g de sal, extiéndelas en una sola capa sobre una bandeja y ásalas durante 35–40 minutos. Dales la vuelta a mitad de la cocción; deben quedar tiernas por dentro y doradas por fuera.
Estofa la col
Mientras se asan las patatas, pica la cebolla y corta la col en tiras finas. Calienta los 10 ml de aceite restantes en una olla y sofríe la cebolla durante 3 minutos, hasta que esté transparente. Añade la col, el comino, el zumo de naranja, el vinagre de manzana, 80 ml de agua y 2 g de sal. Tapa y cocina a fuego lento durante 20–25 minutos, removiendo de vez en cuando. La col debe ablandarse, pero no deshacerse.
Dora el magret de pato
Haz cortes en forma de rejilla en la piel del magret, sin llegar a cortar la carne. Sazona ambos lados con los 2 g de sal restantes y pimienta. Coloca el magret con la piel hacia abajo en una sartén fría y caliéntala a fuego medio durante 8–10 minutos, hasta que la grasa se funda lentamente y la piel esté bien dorada. Retira el exceso de grasa de la sartén. Dale la vuelta a la carne y dórala durante 2 minutos; después, termina de cocinarla en el horno a 180 °C durante unos 6–10 minutos, hasta que el termómetro marque 68–70 °C en la parte más gruesa. Déjala reposar 8 minutos.
Termina la salsa de cerezas
Pon las guindas o cerezas, el caldo de pollo, el vinagre balsámico y la miel en un cazo pequeño. Lleva a ebullición suave y cocina durante 6–8 minutos, hasta que la fruta se ablande y el líquido se reduzca un poco. Disuelve el almidón de maíz en 15 ml de agua fría, viértelo en el cazo y cocina 1 minuto más, removiendo constantemente, hasta que la salsa espese ligeramente.
Corta y sirve
Corta el magret en lonchas, en sentido perpendicular a las fibras. Reparte las patatas asadas y la col estofada entre los platos, añade la carne de pato y vierte por encima la salsa de cerezas. Sirve enseguida, mientras las patatas siguen crujientes y la carne está caliente.
