Recetas de hoy
Sin lactosa

Muslos de pollo con glaseado de albaricoque y harissa, cebada y zanahoria

Servimos muslos de pollo asados con un glaseado brillante, dulce y picante, acompañados de cebada tierna y zanahoria asada. Esta receta no contiene lácteos.
4 visitas70 min820 kcal / racionesFácil
Sin lactosaalmuerzocenapolloal horno
Modo cocina

Muslos de pollo con glaseado de albaricoque y harissa, cebada y zanahoria

Valores nutricionales

Por ración · valores aproximados
Energía
820 kcal
Proteínas
39 g
Carbohidratos
85 g
Azúcares
21 g
Grasas
31 g
Saturadas
8 g
Fibra
14 g
Sal
2.3 g

Preparación

Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.

  1. Cuece la cebada

    Enjuaga la cebada con agua fría. Ponla en una olla con 700 ml de agua y 2 g de sal. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece a fuego lento, con la olla ligeramente destapada, durante 35–40 minutos, hasta que esté tierna pero mantenga su forma. Si queda agua en la olla, escúrrela.
    Foto del paso 1
  2. Prepara los muslos y la zanahoria

    Precalienta el horno a 210 °C. Seca los muslos con papel de cocina y mézclalos con 10 ml de aceite, 5 g de sal y la pimienta negra. Colócalos en una bandeja con la piel hacia arriba. Pela las zanahorias, córtalas a lo largo en bastones gruesos y mézclalas en otra bandeja con los 10 ml de aceite restantes, 1 g de sal y el comino. Asa ambas bandejas durante 35 minutos; dale la vuelta a las zanahorias a mitad de la cocción.
    Foto del paso 2
  3. Prepara el glaseado de albaricoque

    Pica finamente los albaricoques secos y ponlos en una cacerola pequeña con 120 ml de agua. Añade la harissa, la miel, la ralladura fina de limón y el ajo machacado. Cuece a fuego lento durante 8–10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los albaricoques se ablanden y la mezcla espese ligeramente. Exprime el zumo del limón entero en la cacerola y mezcla.
    Foto del paso 3
  4. Termina de asar con el glaseado

    Pasados 35 minutos, pincela los muslos con aproximadamente la mitad del glaseado. Ásalos durante 10–15 minutos más, hasta que la piel se dore y la carne esté bien hecha; la parte más gruesa, junto al hueso, debe alcanzar al menos 75 °C. Retira las zanahorias cuando estén tiernas y doradas por los bordes. Sirve el glaseado restante en la mesa.
    Foto del paso 4
  5. Sirve

    Mezcla la cebada cocida con el perejil picado y repártela entre cuatro platos. Añade las zanahorias asadas y dos muslos de pollo a cada plato. Sirve caliente con el glaseado restante; el dulzor de los albaricoques queda equilibrado por el zumo de limón y el picante de la harissa.
    Foto del paso 5

Ingredientes de la receta

Descubre recetas por ingredientes.

muslos de pollo con pielcebada perladaagua para la cebadazanahoriaalbaricoques secosagua para el glaseadopasta de harissamiellimónajoaceite de olivacomino molidosalpimienta negraperejil
SIGUE DESCUBRIENDO

¿Qué cocinarás después?

Descubre recetas rápidas y nuevas ideas en la revista.

🌍 Recetas del mundo ↗

Rápido y deliciosoRecetas listas en 15 minutos. Clásicos del mundoPlatos tradicionales de distintos países. Cocina e inspiraciónIdeas de temporada e historias.
TODAYRECIPES

Valora esta receta

Recetas de hoy · Recetas

Muslos de pollo con glaseado de albaricoque y harissa, cebada y zanahoria

Servimos muslos de pollo asados con un glaseado brillante, dulce y picante, acompañados de cebada tierna y zanahoria asada. Esta receta no contiene lácteos.
4 Porcie70 minFácil
Muslos de pollo con glaseado de albaricoque y harissa, cebada y zanahoria

Ingredientes

Preparación

  1. Cuece la cebada

    Enjuaga la cebada con agua fría. Ponla en una olla con 700 ml de agua y 2 g de sal. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece a fuego lento, con la olla ligeramente destapada, durante 35–40 minutos, hasta que esté tierna pero mantenga su forma. Si queda agua en la olla, escúrrela.
    Cuece la cebada
  2. Prepara los muslos y la zanahoria

    Precalienta el horno a 210 °C. Seca los muslos con papel de cocina y mézclalos con 10 ml de aceite, 5 g de sal y la pimienta negra. Colócalos en una bandeja con la piel hacia arriba. Pela las zanahorias, córtalas a lo largo en bastones gruesos y mézclalas en otra bandeja con los 10 ml de aceite restantes, 1 g de sal y el comino. Asa ambas bandejas durante 35 minutos; dale la vuelta a las zanahorias a mitad de la cocción.
    Prepara los muslos y la zanahoria
  3. Prepara el glaseado de albaricoque

    Pica finamente los albaricoques secos y ponlos en una cacerola pequeña con 120 ml de agua. Añade la harissa, la miel, la ralladura fina de limón y el ajo machacado. Cuece a fuego lento durante 8–10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los albaricoques se ablanden y la mezcla espese ligeramente. Exprime el zumo del limón entero en la cacerola y mezcla.
    Prepara el glaseado de albaricoque
  4. Termina de asar con el glaseado

    Pasados 35 minutos, pincela los muslos con aproximadamente la mitad del glaseado. Ásalos durante 10–15 minutos más, hasta que la piel se dore y la carne esté bien hecha; la parte más gruesa, junto al hueso, debe alcanzar al menos 75 °C. Retira las zanahorias cuando estén tiernas y doradas por los bordes. Sirve el glaseado restante en la mesa.
    Termina de asar con el glaseado
  5. Sirve

    Mezcla la cebada cocida con el perejil picado y repártela entre cuatro platos. Añade las zanahorias asadas y dos muslos de pollo a cada plato. Sirve caliente con el glaseado restante; el dulzor de los albaricoques queda equilibrado por el zumo de limón y el picante de la harissa.
    Sirve