Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara los ingredientes
Precalienta el horno a 200 °C. Seca los muslos de pollo con papel de cocina, sazónalos con 4 g de sal y añade pimienta. Limpia las judías verdes. Ralla la piel del limón y exprime unos 20 ml de zumo.
Dora y termina de cocinar el pollo
Calienta una sartén apta para horno, sin aceite, a fuego medio-alto. Coloca los muslos de pollo con la piel hacia abajo y dóralos durante 7–8 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y crujiente. Dales la vuelta, cocínalos 1 minuto más y mete la sartén en el horno durante 10–14 minutos. La parte más gruesa de la carne debe alcanzar los 74 °C. Pasa el pollo a un plato y déjalo reposar 5 minutos.
Cuece la polenta
Mientras se termina de cocinar el pollo, lleva a ebullición en una olla 650 ml de agua y 250 ml de leche con 2 g de sal. Añade la polenta poco a poco, sin dejar de batir con unas varillas. Baja el fuego y remueve durante 5–7 minutos, hasta que espese y esté tierna. Retira la olla del fuego, incorpora la mantequilla y el parmesano, y tápala.
Saltea las judías y prepara la salsa
Calienta el aceite de oliva en otra sartén. Añade las judías y saltéalas durante 6–8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que aparezcan algunas manchas doradas en la superficie, pero sigan firmes por dentro. Añade el 1 g de sal restante. Retira el exceso de grasa de la sartén en la que cocinaste el pollo, dejando aproximadamente 5 ml de jugos, y ponla a fuego bajo. Vierte el caldo, añade las alcaparras y la ralladura de limón, remueve y deja hervir a fuego lento durante 2–3 minutos. Incorpora el zumo de limón y el perejil.
Emplata y sirve
Reparte la polenta y las judías en los platos. Añade los muslos de pollo con la piel hacia arriba y vierte por encima la salsa de limón y alcaparras. Sirve enseguida para que la piel siga crujiente.

