Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Remoja las alubias
Repasa las alubias, enjuágalas y cúbrelas con 1 500 ml de agua fría. Déjalas en remojo de 8 a 12 horas; después, escurre el agua y enjuágalas de nuevo.
Cuece las alubias hasta que estén casi tiernas
Pon las alubias en una olla con 1 800 ml de agua fresca y la hoja de laurel. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece a fuego lento durante unos 65 a 80 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan la forma. Incorpora 5 g de sal durante los últimos 10 minutos. Reserva 500 ml del líquido de cocción y escurre las alubias; retira la hoja de laurel.
Pocha la cebolla lentamente
Precalienta el horno a 190 °C. Corta la cebolla en medias lunas finas. Calienta el aceite en una sartén grande, añade la cebolla y 3 g de sal, y cocínala a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos. Remueve con regularidad; la cebolla debe ablandarse y dorarse por los bordes, pero no quemarse. Retira el tallo del pimiento seco, córtalo en trozos grandes e incorpóralo a la cebolla. Retira la sartén del fuego, añade el pimentón molido y la pimienta negra, y mezcla brevemente.
Alterna capas de alubias y cebolla
En una fuente para horno de aproximadamente 2 litros de capacidad, distribuye la mitad de las alubias y la mitad de la mezcla de cebolla. Repite las capas. Mezcla el vinagre de vino con el líquido de cocción reservado y vierte la mezcla uniformemente en la fuente.
Hornea hasta que esté tierno y ligeramente dorado
Introduce la fuente en el horno sin taparla y hornea a 190 °C durante unos 45 a 55 minutos. El prebranac está listo cuando parte del líquido se haya absorbido, las alubias estén completamente tiernas y la superficie tenga zonas doradas. Déjalo reposar 10 minutos antes de servir; sírvelo caliente.

