Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la remolacha
Precalienta el horno a 200 °C. Lava la remolacha, corta los extremos y sécala. Unta cada pieza con 10 ml de aceite de oliva y envuélvela por separado en papel de aluminio.
Asa la remolacha
Asa la remolacha en una bandeja durante 50 a 60 minutos, según el tamaño. Estará lista cuando la punta de un cuchillo penetre fácilmente en la parte más gruesa. Déjala enfriar 10 minutos, pélala y córtala en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor.
Mezcla el queso quark al rábano picante
Mezcla el queso quark con la nata agria, el rábano picante y el zumo de limón. Añade 1 g de sal, la pimienta negra y el eneldo picado. Prueba la mezcla: debe tener un punto ácido y fresco, y un sabor marcado a rábano picante.
Tuesta el pan y las nueces
Corta el pan de centeno en dados pequeños. Calienta en una sartén los 5 ml restantes de aceite de oliva, añade el pan y 0,5 g de sal. Tuéstalo durante 4 a 5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los dados estén crujientes. Pásalos a un plato. En la misma sartén seca, tuesta las nueces durante 2 minutos y déjalas enfriar.
Sirve el entrante
Reparte las rodajas de remolacha en platos y sazónalas ligeramente con los 1,5 g de sal restantes. Añade a cada ración el queso quark al rábano picante, los picatostes de centeno y las nueces. Sirve templado o a temperatura ambiente para que los picatostes se mantengan crujientes.


