Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Dora el puerro
Corta el puerro por la mitad a lo largo, lávalo bien y pícalo fino. Calienta el aceite en una sartén y cocina el puerro a fuego medio durante 6–8 minutos, hasta que se ablande y se dore ligeramente por los bordes. Retíralo y deja que se enfríe.
Prepara la mezcla de ingredientes secos
Precalienta el horno a 200 °C y cubre una bandeja con papel de horno. Mezcla en un bol la harina, la levadura química, la sal y la pimienta negra. Añade la mantequilla fría cortada en dados pequeños e incorpórala con las yemas de los dedos hasta obtener una mezcla con textura de migas gruesas.
Mezcla la masa
Ralla el cheddar con un rallador grueso e incorpóralo a la mezcla de harina junto con el puerro ya frío. Mezcla el kéfir con la mostaza, viértelo en el bol y remueve brevemente con una espátula hasta unir los ingredientes. La masa debe quedar blanda y ligeramente pegajosa; no la amases demasiado.
Da forma a los scones
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y presiónala con las manos para formar un círculo de unos 2 cm de grosor. Córtalo en 8 triángulos con un cuchillo afilado y colócalos en la bandeja preparada, dejando un poco de espacio entre ellos.
Hornea hasta que estén dorados
Hornea en el horno precalentado a 200 °C durante unos 18–20 minutos. Los scones estarán listos cuando la superficie esté dorada y el centro recupere su forma al presionarlo. Déjalos reposar 5 minutos en la bandeja antes de servirlos; sírvelos templados.

