Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece las patatas
Precalienta el horno a 220 °C. Lava las patatas y córtalas en trozos de unos 4 cm. Ponlas en una olla, cúbrelas con 2 l de agua, añade 3 g de sal y cuécelas durante 12–15 minutos, hasta que se puedan atravesar fácilmente con un cuchillo. Escúrrelas.
Hornea las patatas hasta que queden crujientes
Distribuye las patatas en una bandeja de horno y presiona ligeramente cada trozo con una cuchara de madera para que la superficie se agriete. Rocíalas con 20 ml de aceite de oliva, sazónalas con 2 g de sal y 0,5 g de pimienta negra. Hornéalas durante 25–30 minutos, hasta que estén doradas; dales la vuelta después de unos 15 minutos.
Dora y termina de cocinar el solomillo
Retira las membranas del solomillo y córtalo en 8 medallones de unos 3 cm de grosor. Sazónalos con 2 g de sal y el resto de la pimienta negra. Calienta 5 ml de aceite de oliva en una sartén grande y dora los medallones a fuego medio-alto durante unos 2 minutos por cada lado. Baja el fuego, tapa la sartén y termina de cocinarlos durante 4–7 minutos, hasta que la parte central del trozo más grueso alcance los 63 °C. Pasa la carne a un plato y déjala reposar 5 minutos.
Prepara la salsa de guindas
Pon la chalota picada muy fina en la misma sartén y sofríela durante 2 minutos. Vierte el vino tinto y cuécelo durante 2–3 minutos, hasta que se reduzca aproximadamente a la mitad. Añade el caldo, las guindas, la miel, el vinagre balsámico y las hojas de tomillo. Cuece durante 6–8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las guindas se ablanden y la salsa espese ligeramente. Retira la sartén del fuego, incorpora la mantequilla y añade 1 g de sal.
Termina la ensalada y sirve
Mezcla las hojas de ensalada con el pepino cortado en medias lunas finas, el vinagre de manzana, los 5 ml de aceite de oliva restantes y 1 g de sal. Reparte las patatas y el solomillo en los platos, vierte por encima la salsa de guindas y sirve con la ensalada.

