Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Ase la calabaza
Precaliente el horno a 220 °C. Lave la calabaza, retire las semillas y córtela en dados de unos 2 cm. Mézclela con 5 ml de aceite de oliva y la mitad de la sal, distribúyala en una bandeja y ásela durante 20–22 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse y la pulpa esté tierna.
Cueza el trigo sarraceno
Enjuague el trigo sarraceno en un colador. Póngalo en una cacerola con 300 ml de agua y el resto de la sal. Lleve a ebullición, tape y cueza a fuego lento durante 12–15 minutos, hasta que se absorba el agua. Retire del fuego y déjelo reposar tapado durante 5 minutos; después, suelte los granos con un tenedor.
Prepare los huevos y el aliño
Introduzca los huevos en agua hirviendo y cuézalos durante 6½ minutos; después, enfríelos en agua fría y pélelos. Tueste las semillas de calabaza en una sartén seca durante 2–3 minutos, hasta que desprendan su aroma y empiecen a saltar de vez en cuando. En un bol, mezcle el zumo de limón, la mostaza de Dijon, los 10 ml de aceite de oliva restantes y la pimienta negra.
Termine el plato y sírvalo
Reparta el trigo sarraceno caliente en dos boles y mézclelo con la calabaza asada y la rúcula, para que esta se ablande ligeramente. Añada el aliño, desmenuce el feta por encima e incorpore los huevos cortados por la mitad. Espolvoree las semillas de calabaza y sirva enseguida, mientras el trigo sarraceno aún está caliente y las yemas siguen blandas.


