Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece el arroz
Enjuaga el arroz en un colador bajo el grifo de agua fría. Ponlo en un cazo pequeño con 330 ml de agua y 1 g de sal. Lleva a ebullición, tapa y cuece a fuego lento durante 12 minutos. Retira del fuego y déjalo reposar tapado durante 5 minutos.
Prepara el pepino y el glaseado
Corta el pepino en medias lunas finas. Mézclalo con el vinagre de arroz, el aceite de sésamo y los 0,5 g de sal restantes; resérvalo durante al menos 10 minutos. Ralla el jengibre y exprime la lima. En un bol, mezcla la salsa de soja, la miel, el zumo de lima, el jengibre y 30 ml de agua.
Reboza y dora el pollo
Corta las pechugas de pollo en trozos de unos 2 cm y sécalos con papel de cocina. Mézclalos con la maicena. Calienta el aceite de colza en una sartén grande a fuego medio-alto. Dora el pollo en una sola capa, en dos tandas si es necesario, durante unos 3–4 minutos por cada lado, hasta que esté dorado y completamente cocido por dentro, a una temperatura de al menos 74 °C.
Termina el glaseado y tuesta el sésamo
Deja el pollo dorado en la sartén. Baja el fuego a medio, vierte el glaseado preparado y cocina, removiendo, durante 1–2 minutos, hasta que cubra el pollo de manera uniforme. Tuesta brevemente las semillas de sésamo en una sartén pequeña sin aceite, durante aproximadamente 1 minuto, hasta que desprendan su aroma.
Reparte en los boles
Reparte el arroz en tres boles y añade el pollo glaseado y el pepino escurrido. Espolvorea con el sésamo tostado y la cebolleta picada fina. Sirve enseguida, mientras el pollo aún está caliente y sus bordes crujientes contrastan con el pepino fresco.


