Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece las lentejas
Enjuaga las lentejas y ponlas en una olla con 700 ml de agua y 2 g de sal. Lleva a ebullición y cuece a fuego lento durante 20–25 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan su forma. Escúrrelas.
Asa la zanahoria
Precalienta el horno a 220 °C. Pela la zanahoria y córtala en bastones de unos 1,5 cm de grosor. Mézclala con 15 ml de aceite de oliva, el comino, 1 g de sal y la mitad de la pimienta negra. Añade el diente de ajo sin pelar y ásalo todo en una bandeja durante 20–25 minutos, hasta que la zanahoria se dore por los bordes y quede tierna por dentro.
Prepara el aliño de eneldo
Pica finamente el eneldo. Ralla un poco de piel de limón y exprime 20 ml de zumo. Saca el ajo asado de su piel y machácalo. Mézclalo con el eneldo, el zumo y la ralladura de limón, la mostaza, el vinagre de manzana, 5 ml de aceite de oliva y la sal y la pimienta restantes.
Dora la trucha
Seca los filetes con papel de cocina y sazónalos con los 2 g de sal restantes. Calienta 10 ml de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Coloca la trucha con la piel hacia abajo y presiónala con una espátula durante los primeros 20 segundos para que la piel se dore de manera uniforme. Cocina durante 4–5 minutos, luego dale la vuelta y termina de cocinarla durante 1–2 minutos, hasta que la carne se separe fácilmente en lascas.
Termina las lentejas templadas
Corta la cebolla en rodajas finas. En un bol, mezcla las lentejas escurridas con la zanahoria asada, la cebolla y el aliño. Prueba: el aliño debe aportar un toque refrescante al plato; si hace falta, añade los 5 ml restantes de zumo de limón. Reparte en los platos y coloca encima la trucha con la piel hacia arriba.
