Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la compota de grosellas
Pon las grosellas, el azúcar blanco y el zumo de limón en un cazo pequeño. Cocina a fuego lento durante 6 a 8 minutos, removiendo de vez en cuando y aplastando algunas bayas. Cuando la mezcla espese, retírala del fuego y déjala enfriar por completo.
Hornea el crumble de avena
Precalienta el horno a 170 °C. Mezcla los copos de avena con la mantequilla derretida, el azúcar moreno de caña y la sal. Extiéndelos en una capa fina sobre una bandeja forrada con papel de horno y hornea durante 10 a 12 minutos, hasta que estén dorados. Déjalos enfriar para que se endurezcan y queden crujientes.
Prepara la base de yogur
Monta la nata fría hasta que forme picos suaves. En otro bol, mezcla el yogur griego con la miel y el extracto de vainilla. Incorpora la nata montada con una espátula y movimientos suaves para que la mezcla conserve su aire.
Rellena los moldes
Reparte alternativamente la crema de yogur y la compota de grosellas ya fría entre seis moldes para polos de unos 90 ml de capacidad. Pasa una brocheta una o dos veces suavemente por cada molde para crear un efecto marmolado, sin que la mezcla quede de un solo color rosa. Inserta los palitos.
Congela y sirve
Mete los moldes en el congelador durante al menos 6 horas. Para desmoldar las barritas, enjuaga el exterior de los moldes con agua tibia durante unos segundos. Déjalas reposar 5 minutos y sírvelas espolvoreadas con el crumble de avena ya frío.

