Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la calabaza
Precalienta el horno a 220 °C. Corta la calabaza en dados de aproximadamente 2,5 cm y la cebolla en gajos. Colócalas en una bandeja, mézclalas con 20 ml de aceite de oliva, 1 g de sal y pimienta negra.
Asa las verduras
Ásalas durante 20 minutos; después, añade las hojas enteras de salvia a la calabaza y hornea 5 minutos más. La calabaza debe quedar tierna, con los bordes dorados, y la cebolla, blanda y ligeramente dorada por partes.
Cuece la cebada
Enjuaga la cebada en un colador. Lleva a ebullición en una olla 450 ml de agua con 1 g de sal, añade la cebada y cuécela destapada a fuego lento durante 25 a 30 minutos, hasta que esté tierna pero aún ligeramente firme al morder. Si queda agua, escúrrela.
Tuesta las semillas
Mientras termina de cocerse la cebada, pon las semillas de calabaza en una sartén seca. Tuéstalas durante 2 a 3 minutos a fuego medio, removiendo con frecuencia, hasta que desprendan su aroma y empiecen a crepitar ligeramente. Pásalas a un plato para que no sigan tostándose.
Aliña y sirve
Mezcla la cebada caliente con la calabaza asada, la cebolla y la salvia. Añade los 10 ml restantes de aceite de oliva y el vinagre de manzana; mezcla y prueba para equilibrar el dulzor de la calabaza con el toque ácido y fresco. Reparte en platos, desmenuza por encima el queso de cabra y espolvorea las semillas tostadas. Sirve caliente.

