Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepare el puerro y las patatas
Precaliente el horno a 190 °C. Corte el puerro en rodajas finas y las patatas en rodajas uniformes de unos 3 mm de grosor. Caliente el aceite de oliva en una sartén, añada el puerro y cocínelo durante 6–8 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se dore ligeramente por algunas zonas.
Caliente la crema de mostaza
Pique finamente el ajo y añádalo al puerro durante el último minuto de cocción. En un cazo, mezcle la nata, la leche, la mostaza de Dijon, el tomillo, la nuez moscada, 6 g de sal y la pimienta negra. Caliente la mezcla hasta que esté bien caliente y empiece a desprender vapor, pero no deje que hierva.
Monte el gratinado por capas
En una fuente para horno de aproximadamente 2 litros de capacidad, coloque la mitad de las patatas, encima la mitad del puerro y vierta parte de la mezcla caliente de nata. Repita las capas y vierta el resto de la mezcla uniformemente por encima. Cubra la fuente con papel de aluminio y hornee durante 40 minutos a 190 °C.
Termine de hornear la costra de queso
Mezcle el queso rallado con el pan rallado. Retire con cuidado el papel de aluminio, espolvoree la mezcla de queso uniformemente por la superficie y hornee sin cubrir durante otros 25–30 minutos. El gratinado estará listo cuando la superficie esté dorada y un cuchillo atraviese fácilmente el centro de las patatas. Déjelo reposar 8 minutos.
Termine la ensalada y sirva
Mezcle la rúcula con el zumo de limón, 1 g de sal y una cucharada del líquido caliente del borde del gratinado. Divida el gratinado en cuatro porciones y sírvalo caliente con la rúcula, para que el aliño ácido equilibre el sabor cremoso.


