Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la coliflor y el arroz
Precalienta el horno a 220 °C. Separa la coliflor en ramilletes pequeños y mézclalos con 20 ml de aceite de oliva, 2 g de sal y 0,3 g de pimienta negra. Extiéndelos en una sola capa sobre una bandeja de horno. Enjuaga el arroz, ponlo en una olla con 450 ml de agua y 1 g de sal. Llévalo a ebullición, tapa la olla y cuécelo a fuego lento durante 12 minutos; después, retíralo del fuego y déjalo reposar tapado otros 5 minutos.
Asa la coliflor
Asa la coliflor en el horno durante 22 a 25 minutos y dale la vuelta a mitad de la cocción. Estará lista cuando se pueda atravesar fácilmente con un tenedor y los bordes estén dorados, pero no quemados.
Dora las pechugas de pollo
Seca las pechugas de pollo y sazónalas por ambos lados con los 3 g de sal restantes, los 0,5 g de pimienta restantes y el pimentón dulce. Calienta los 15 ml de aceite de oliva restantes en una sartén grande. Cocina la carne a fuego medio-alto durante unos 5 a 7 minutos por cada lado, según su grosor, hasta que esté dorada y alcance los 74 °C en la parte más gruesa. Pásala a un plato y cúbrela sin apretar.
Termina la salsa de alcaparras y limón
Baja el fuego de la sartén a medio. Añade la mantequilla y el ajo picado fino; remueve unos 30 segundos, solo hasta que desprenda su aroma. Vierte el caldo de pollo, añade las alcaparras y la ralladura fina de la mitad del limón. Cocina durante 2 a 3 minutos, hasta que el líquido se reduzca un poco. Retira la sartén del fuego e incorpora 25 ml de zumo de limón y el perejil picado fino.
Sirve
Corta las pechugas de pollo en sentido contrario a las fibras. Reparte el arroz y la coliflor asada en los platos, añade la carne y vierte por encima la salsa de alcaparras y limón. Prueba la salsa: debe tener un sabor fresco e intenso y un punto salado de las alcaparras, sin ser tan ácida que tape el sabor de la carne.


