Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara los ingredientes
Limpia los champiñones y córtalos en láminas de unos 5 mm de grosor. Pica finamente la cebolla y el ajo. Pica el perejil y resérvalo para el final.
Dora los champiñones
Calienta 10 ml de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade los champiñones en una sola capa y déjalos 3 minutos sin remover para que se doren por abajo. Luego remuévelos y cocínalos 3 minutos más.
Prepara el ragú de champiñones
Añade a los champiñones los 10 ml de aceite restantes y la cebolla. Cocina durante 4 minutos, hasta que la cebolla se ablande. Incorpora el ajo, el concentrado de tomate, el tomillo, el pimentón ahumado y la pimienta negra; remueve durante 30 segundos. Añade el tomate troceado, 80 ml de agua y 1 g de sal. Baja el fuego y deja que cueza suavemente sin tapar durante 12 minutos, removiendo de vez en cuando. Al final, incorpora el vinagre de vino tinto.
Cuece la polenta
Mientras se cocina el ragú, lleva a ebullición en una olla 600 ml de agua con 1,5 g de sal. Añade la polenta poco a poco mientras bates constantemente. Baja el fuego y cuécela durante 5 a 7 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que espese y se ablande. Retírala del fuego e incorpora la levadura nutricional.
Sirve
Reparte la polenta en dos cuencos calientes y coloca encima el ragú de champiñones. Espolvorea con el perejil picado y sirve de inmediato, mientras la polenta esté cremosa y el ragú caliente.


