Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara los ingredientes
Precalienta el horno a 220 °C. Lava y seca las uvas. Pela la cebolla y córtala en gajos gruesos.
Asa las uvas
Distribuye las uvas y la cebolla en una bandeja de horno. Rocíalas con aceite de oliva y espolvoréalas con tomillo, sal y pimienta negra. Ásalas durante 20 a 24 minutos, hasta que las uvas revienten y los bordes de la cebolla se doren ligeramente.
Cuece brevemente
Pasa el contenido de la bandeja, incluidos los jugos, a un cazo pequeño. Añade el agua y el vinagre balsámico, incorpora la miel y lleva a ebullición suave a fuego lento. Cuece durante 5 a 7 minutos para que se integren los sabores.
Tritura hasta obtener una mezcla homogénea
Retira el cazo del fuego y tritura la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una salsa espesa y brillante. No pasa nada si quedan pequeños trozos de piel.
Añade la mantequilla y sirve
Incorpora la mantequilla a la salsa caliente y remueve hasta que se derrita y la salsa quede brillante. Sírvela caliente; al enfriarse, espesará un poco más.



