Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Forme las albóndigas
Mezcle la carne picada de pavo con el huevo, el pan rallado, el orégano, 2 g de sal y 0,5 g de pimienta negra. Deje reposar la mezcla 5 minutos y, a continuación, forme 16 bolitas de unos 3 cm de diámetro.
Saltee la base de verduras
Pique la cebolla fina, corte la zanahoria en dados pequeños y el apio en rama en rodajas finas. Caliente el aceite de oliva en una olla, añada las verduras y 2 g de sal. Saltee a fuego medio durante 6–7 minutos, removiendo de vez en cuando; las verduras deben ablandarse y dorarse ligeramente por los bordes, sin quemarse.
Cueza las albóndigas
Vierta 1 300 ml de agua en la olla y añada los 3 g de sal restantes y 0,5 g de pimienta negra. Lleve a ebullición y después baje el fuego para mantener un hervor suave, a unos 90–95 °C. Incorpore con cuidado las albóndigas y cuézalas durante 8 minutos.
Añada la pasta y las judías
Limpie las judías verdes y córtelas en trozos de unos 2 cm. Añada la pasta a la sopa y cuézala el tiempo indicado en el envase, normalmente 8–10 minutos. Tras 2 minutos de cocción de la pasta, incorpore las judías. Mantenga la sopa a fuego suave y remueva de vez en cuando.
Termine con limón y perejil
Compruebe que la pasta esté tierna y que el centro de la albóndiga de pavo más grande haya alcanzado al menos 74 °C. Retire la olla del fuego e incorpore la ralladura de limón, el zumo de limón y 7 g de perejil picado. Pruebe la sopa: debe quedar agradablemente salada y con un toque ácido y fresco. Espolvoree las raciones con el perejil restante y sírvalas calientes.


