Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Tuesta las semillas
Pon las semillas de girasol en una sartén seca y tuéstalas a fuego medio durante 2–3 minutos. Remueve con frecuencia; cuando empiecen a desprender aroma y estén doradas por algunas partes, pásalas a un plato.
Ablanda el puerro y la chalota
Corta el puerro en rodajas finas, pica la chalota y corta las patatas en dados de aproximadamente 1,5 cm. Derrite la mantequilla en una olla, añade el puerro y la chalota y sofríelos a fuego lento durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. No deben dorarse.
Cuece las patatas
Añade las patatas, el agua, la sal y la pimienta negra. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece destapado durante 10–12 minutos, hasta que puedas atravesar fácilmente las patatas con la punta de un cuchillo.
Añade los guisantes y la lechuga
Echa los guisantes y la lechuga cortada en trozos grandes en la olla. Cuece durante 5–6 minutos, hasta que los guisantes se ablanden, pero sigan de un verde fresco. Puedes retirar unos cuantos guisantes con una espumadera para decorar.
Tritura y ajusta el sabor
Retira la olla del fuego. Añade la menta y el zumo de limón, y tritura la sopa hasta que quede homogénea. Incorpora la nata y caliéntala a fuego lento hasta aproximadamente 75–80 °C; no dejes que hierva con fuerza. Prueba y ajusta la sal o el zumo de limón si es necesario.
Sirve con semillas crujientes
Reparte la sopa caliente en cuatro cuencos. Añade por encima los guisantes reservados y las semillas de girasol tostadas. Sirve enseguida, mientras las semillas sigan crujientes.


