Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Asa las uvas
Precalienta el horno a 220 °C. Distribuye las uvas en una bandeja forrada con papel de horno, espolvoréalas con azúcar y hornéalas durante 18–22 minutos, hasta que estallen y se doren ligeramente por algunos puntos.
Prepara la base de uva
Corta el jengibre en láminas finas. Pasa las uvas asadas, junto con su jugo, a un cazo pequeño; añade el jengibre y 200 ml de agua. Lleva la mezcla a un hervor suave y cuécela a fuego bajo durante 5 minutos, aplastando ligeramente las uvas con una cuchara de madera.
Infusiona y cuela
Cuela la mezcla de uva con un colador fino en un recipiente resistente al calor y presiona suavemente la pulpa con una cuchara para extraer el jugo. Calienta los 400 ml de agua restantes a 95 °C, viértelos sobre el té negro, déjalo infusionar durante 3 minutos y cuélalo.
Ajusta el sabor y enfría
Mezcla la base de uva con el té. Incorpora el zumo de limón y la sal, que suavizará el dulzor sin aportar sabor salado. Deja enfriar la mezcla y luego refrigérala durante al menos 30 minutos; la base debe estar fría y tener un sabor equilibrado entre el dulzor afrutado y la acidez del limón.
Añade el agua con gas y sirve
Reparte el hielo, la base fría y el agua con gas entre cuatro vasos. Remueve cada bebida brevemente para conservar las burbujas y sírvela de inmediato.



