Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara las manzanas y el horno
Precalienta el horno a 200 °C. Pela las manzanas, descorazónalas y córtalas en gajos de aproximadamente 2 cm de grosor. Mézclalas con el zumo de limón y la canela. Prepara una sartén antiadherente o bien limpia, de 24 cm de diámetro y apta para el horno.
Prepara el caramelo
Derrite la mantequilla en la sartén a fuego medio-bajo. Añade el azúcar y la sal y remueve hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla burbujee y adquiera un color ámbar claro, unos 6 a 8 minutos. No dejes que se oscurezca hasta quedar marrón oscuro, porque el caramelo se volvería amargo.
Ablanda las manzanas
Incorpora los gajos de manzana al caramelo y mézclalos con cuidado para que queden cubiertos. Colócalos bien juntos, con el lado cortado hacia abajo, y cocínalos durante 5 a 7 minutos. Los bordes de las manzanas deben ablandarse un poco, pero estas deben mantener su forma.
Cubre con el hojaldre
Retira la sartén del fuego. Coloca el hojaldre sobre las manzanas de modo que las cubra por completo y mete los bordes entre las manzanas y las paredes de la sartén. Pincha la superficie de la masa en varios puntos con un tenedor para que pueda salir el vapor.
Hornea e invierte la tarta
Hornea a 200 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que el hojaldre haya subido bastante y esté dorado de manera uniforme. Saca la sartén del horno y deja reposar la tarta durante 5 minutos. Coloca un plato grande sobre la sartén, sujétalo con firmeza e invierte la tarta con cuidado. Sírvela tibia.

