Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepare la masa
En un bol, mezcle con unas varillas la harina de garbanzo, el agua y 1 g de sal hasta que no queden grumos. Deje reposar la masa durante 20 minutos; mientras tanto, corte la cebolla en tiras finas y pique el ajo.
Ablande la cebolla y las espinacas
Caliente 10 ml de aceite de oliva en una sartén. Sofría la cebolla a fuego medio durante 4–5 minutos, hasta que se ablande y se dore ligeramente por los bordes. Añada el ajo y remueva durante 30 segundos; después, incorpore las espinacas y los 0,5 g de sal restantes. Cuando las espinacas se hayan reducido, unos 2 minutos, retire la sartén del fuego.
Hornee la tortita de garbanzos
Precaliente el horno a 230 °C y caliente dentro una sartén de 26 cm apta para horno. Con cuidado, vierta en la sartén caliente los 10 ml de aceite de oliva restantes, repártalos con un movimiento circular y añada la masa. Hornee durante 13–16 minutos, hasta que la superficie esté cuajada y los bordes, de color dorado oscuro y crujientes.
Termine y sirva
Ralle finamente la piel del limón y exprima 15 ml de zumo. Reparta la tortita horneada en dos platos y coloque encima las espinacas calientes con la cebolla y el queso de cabra desmenuzado. Rocíe con el zumo de limón, espolvoree la ralladura y la pimienta negra, y sirva enseguida, mientras los bordes aún están crujientes.


