Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Ase los rábanos
Precaliente el horno a 220 °C. Corte los rábanos por la mitad y mézclelos con 10 ml de aceite, 1 g de sal y 0,2 g de pimienta negra. Colóquelos en una bandeja con la parte cortada hacia abajo y áselos durante 18–22 minutos, hasta que se doren por los bordes y se ablanden.
Cueza las patatas
Ponga las patatas en una olla, cúbralas con 1,5 l de agua y añada 2 g de sal. Lleve a ebullición y cuézalas a fuego lento durante 18–22 minutos, hasta que la punta de un cuchillo entre fácilmente. Reserve 50 ml del agua de cocción y escurra las patatas.
Prepare la salsa de limón y eneldo
Mezcle la crema agria con la mostaza, la ralladura fina del limón y 20 ml de zumo de limón. Pique 10 g de eneldo, incorpórelo a la salsa y sazónela con 0,3 g de pimienta negra. Refrigere.
Caliente y machaque los guisantes
Ponga los guisantes en una cacerola pequeña con los 50 ml de agua de cocción de las patatas que había reservado y cuézalos durante 4–5 minutos, hasta que estén tiernos y calientes. Añada la mantequilla, los 3 g de sal restantes y 5 g de eneldo picado. Macháquelos ligeramente con un tenedor, dejando algunos guisantes enteros.
Dore la trucha y sirva
Seque los filetes. Caliente una sartén a fuego medio-alto, añada los 15 ml de aceite restantes y sazone la trucha con el 1 g de sal restante y los 0,5 g de pimienta restantes. Colóquela con la piel hacia abajo y presiónela con una espátula durante 20 segundos; dórela durante 4–5 minutos, luego dele la vuelta y cocínela 1–2 minutos más, hasta que la carne esté opaca y alcance los 63 °C en el centro. Sírvala con las patatas, los guisantes, los rábanos asados y la salsa.


