Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece la tarhonya
Calienta 10 ml de aceite en una cazuela y tuesta la tarhonya durante 2–3 minutos, removiendo constantemente, hasta que algunos granos se doren ligeramente. Añade 560 ml de agua hirviendo y 3 g de sal, tapa y cuece a fuego mínimo durante 12–14 minutos. Retira del fuego y déjala reposar tapada otros 5 minutos.
Forma y dora las albóndigas
Mezcla la carne picada de pavo con el huevo, el pan rallado, 2 g de sal, la pimienta negra y la mitad del pimentón. Con las manos humedecidas, forma 16 bolitas. Calienta 10 ml de aceite en una sartén grande y dora las albóndigas por todos los lados durante 5–6 minutos, hasta que tengan una superficie dorada; después, pásalas a un plato.
Prepara la base de la salsa
Pica finamente la cebolla y corta el pimiento en dados pequeños. Añade los 10 ml de aceite restantes a la misma sartén y sofríe la cebolla y el pimiento a fuego medio durante 6–7 minutos, hasta que el pimiento se ablande pero aún conserve la forma. Añade el ajo prensado y el resto del pimentón, mezcla y cocina durante 30 segundos.
Termina de cocinar las albóndigas en la salsa
Añade la passata y 150 ml de agua, incorpora los 2 g de sal restantes y mezcla. Lleva la salsa a un hervor suave y cuece durante 5 minutos. Devuelve las albóndigas doradas a la sartén, tapa y cocina a fuego lento durante 10–12 minutos. Al cortar una albóndiga, debe estar bien hecha también en el centro; si usas un termómetro, debe alcanzar al menos 74 °C.
Suaviza la salsa y sirve
Mezcla la nata agria en un cuenco con el zumo de limón y dos cucharadas de salsa caliente. Retira la sartén del fuego e incorpora la mezcla de nata a la salsa para evitar que se corte. Pica el perejil. Reparte la tarhonya en los platos, añade las albóndigas con la salsa y espolvorea con el perejil.



