Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Limpia los mejillones
Enjuaga los mejillones bajo el chorro de agua fría, retira la suciedad con un cepillo y quítales las barbas. Da un golpecito sobre la encimera a los mejillones abiertos; si no se cierran, deséchalos. Desecha también los que estén rotos. Escurre y enjuaga las alubias.
Tuesta el pan y prepara la base
Precalienta el horno a 200 °C. Corta el pan en cuatro rebanadas y hornéalas en una bandeja durante 6–8 minutos, hasta que los bordes estén crujientes. Mientras tanto, pica la chalota, el ajo y el perejil.
Cocina la salsa de tomate
Calienta el aceite de oliva a fuego medio en una olla grande con tapa. Añade la chalota y cocínala durante 3–4 minutos, hasta que se ablande. Incorpora el ajo y el pimentón ahumado y calienta durante 30 segundos. Vierte la passata y el vino, lleva a ebullición suave y cocina destapado durante 5 minutos.
Cuece los mejillones con las alubias
Incorpora las alubias, la sal y la pimienta negra a la salsa. Añade los mejillones, tapa la olla y cocina a fuego medio-alto durante 5–7 minutos; agita la olla con cuidado una vez. Los mejillones están listos cuando se abren. Desecha los que permanezcan cerrados después de la cocción.
Termina con las espinacas y el limón
Incorpora las espinacas y remueve durante 1–2 minutos, solo hasta que se ablanden. Retira del fuego, añade el zumo de limón y el perejil picado, y prueba la salsa para ver si necesita una pizca más de sal o pimienta. Reparte en cuencos y sirve con el pan tostado.



