Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Asa las patatas
Precalienta el horno a 220 °C. Lava las patatas, córtalas en gajos y mézclalas con 20 ml de aceite y 4 g de sal. Distribúyelas en una sola capa sobre una bandeja y hornéalas durante 30–35 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Deben quedar tiernas por dentro y doradas por los bordes.
Forma las albóndigas
Mezcla la carne picada con el huevo, la fécula de patata, 6 g de sal y la pimienta negra. Remueve solo hasta que los ingredientes se integren. Forma 16 albóndigas de tamaño aproximadamente uniforme.
Dora la carne
Calienta 10 ml de aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Dora las albóndigas en dos tandas, sin amontonarlas, durante unos 5–6 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando para que se doren uniformemente por fuera. Retíralas a un plato; todavía no tienen que estar hechas por dentro.
Prepara la salsa de champiñones
Añade a la misma sartén los 5 ml de aceite restantes, la chalota picada fina y los champiñones laminados. Sofríe durante 7–8 minutos, hasta que los champiñones se ablanden y se haya evaporado la mayor parte del líquido. Añade el ajo prensado y el pimentón ahumado, y remueve durante 30 segundos. Vierte el caldo y la nata y deja que hiervan suavemente durante 3–4 minutos.
Termina la cocción y sirve
Vuelve a poner las albóndigas en la sartén, tápala y cocina a fuego lento durante 8–10 minutos. La albóndiga más grande debe alcanzar 71 °C en el centro. Retira la sartén del fuego e incorpora el zumo de limón y el perejil picado. Sirve con las patatas asadas y reparte la salsa entre todas las raciones.



