Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara la calabaza y el horno
Precalienta el horno a 220 °C, con calor arriba y abajo. Corta la calabaza en dados de unos 2 cm. Mézclala con 20 ml de aceite de oliva, el comino, el cilantro, el pimentón dulce, el chile y 3 g de sal.
Asa la calabaza
Extiende la calabaza en una sola capa sobre una bandeja y ásala durante 25–30 minutos. Dale la vuelta a mitad de la cocción. Estará lista cuando esté tierna también por el centro y ligeramente dorada por los bordes.
Asa los garbanzos hasta que queden crujientes
Mientras se asa la calabaza, seca bien los garbanzos con un paño limpio. Mézclalos con los 10 ml de aceite restantes y 1 g de sal; extiéndelos en otra bandeja y ásalos durante 25–30 minutos. Agita la bandeja a mitad de la cocción; los garbanzos deben quedar secos y crujientes por fuera.
Mezcla la salsa de yogur
Ralla el ajo muy fino e incorpóralo al yogur junto con el zumo de limón y el 1 g de sal restante. Pica el perejil. La salsa debe tener un punto ácido y suficiente sal para equilibrar el dulzor de la calabaza.
Tuesta las pipas y calienta el pan de pita
Tuesta las pipas de calabaza en una sartén sin aceite durante 2–3 minutos, hasta que empiecen a desprender aroma y algunas crujan ligeramente; después, pásalas a un plato. Introduce el pan de pita en el horno durante los últimos 2–3 minutos para calentarlo.
Sirve el plato
Reparte la calabaza asada y los garbanzos crujientes en los platos. Añade el yogur al limón y espolvorea con el perejil y las pipas tostadas. Sirve enseguida con el pan de pita caliente.


