Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Tuesta las pipas
Echa las pipas de calabaza en una sartén seca y tuéstalas de 2 a 3 minutos a fuego medio. Cuando empiecen a desprender aroma y algunas crepiten ligeramente, pásalas a un plato.
Cuece los fusilli
Lleva a ebullición 1,5 l de agua en una olla grande, añade 6 g de sal y cuece los fusilli siguiendo el tiempo indicado en el paquete, hasta que queden firmes al morder. Antes de escurrirlos, mide 80 ml del agua de cocción.
Prepara la base de la salsa
Mientras se cuece la pasta, calienta el aceite de oliva en una sartén. Añade el ajo picado fino y sofríelo unos 30 segundos, solo hasta que desprenda aroma. Incorpora el pimiento escurrido y cortado en trozos, y sofríelo 2 minutos más.
Tritura la crema
Pasa la mezcla de pimiento a una batidora. Añade la ricotta, el zumo de limón, 1 g de sal, la pimienta negra y el agua de cocción de la pasta que has medido. Tritura hasta obtener una crema suave.
Mezcla la pasta con la salsa
Vuelve a poner la crema en la sartén y caliéntala a fuego bajo, sin dejar que hierva con fuerza. Añade las espinacas baby y remueve hasta que se marchiten, aproximadamente 1 minuto. Incorpora los fusilli escurridos y mezcla para que la salsa se adhiera a sus pliegues.
Termina y sirve
Reparte la pasta en dos platos y espolvoréala con las pipas de calabaza tostadas. Sírvela enseguida, mientras la salsa aún está caliente y cremosa.


