Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara los albaricoques
Precalienta el horno a 210 °C. Corta los albaricoques por la mitad y retira los huesos. Colócalos con el lado cortado hacia arriba en una fuente pequeña para horno, rocíalos con el zumo de limón y espolvoréalos con 10 g de azúcar y la canela. Reparte pequeños trozos de mantequilla sobre cada mitad.
Asa la fruta
Asa los albaricoques durante 12–15 minutos a 210 °C, hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados por los bordes. Reserva para servir el jugo que se haya acumulado en la fuente.
Cuece las gachas de arroz
En una cazuela de fondo grueso, mezcla el arroz, la leche, los 15 g de azúcar restantes y la sal. Lleva casi a ebullición, baja el fuego al mínimo y cuece durante 28–32 minutos. Remueve a menudo, especialmente hacia el final, para que el arroz no se pegue. Cuando esté tierno y las gachas hayan espesado, incorpora el extracto de vainilla.
Tuesta las pipas
Mientras terminan de cocerse las gachas, pon las pipas de girasol en una sartén seca. Tuéstalas a fuego medio durante 2–3 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que desprendan un ligero aroma y algunas estén doradas. Pásalas a un plato para que no sigan tostándose.
Reparte y sirve
Reparte las gachas calientes en cuatro cuencos. Coloca encima los albaricoques asados, añade el jugo de la fuente y espolvorea con las pipas tostadas. Sirve enseguida, mientras las gachas están calientes y las pipas crujientes.



