Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara las judías y el glaseado
Lava las judías y recórtales los extremos. Pica finamente el ajo y el jengibre. En un bol, mezcla la salsa de soja, el vinagre de arroz, la miel, el agua y el aceite de sésamo.
Escalda brevemente las judías
En una olla grande, lleva a ebullición aproximadamente 2 litros de agua, añade 4 g de sal y las judías. Cuécelas durante 3 minutos, hasta que se ablanden lo suficiente como para poder doblarlas con facilidad, pero sigan firmes. Escúrrelas y sécalas muy bien con un paño limpio.
Tuesta el sésamo
Tuesta las semillas de sésamo en una sartén seca a fuego medio durante 1 o 2 minutos, agitando la sartén con frecuencia. Cuando desprendan su aroma y se doren ligeramente, pásalas a un bol para que no sigan tostándose.
Saltea las judías hasta que se doren por partes
Calienta una sartén amplia a fuego medio-alto y añade el aceite de girasol. Saltea las judías en dos tandas para no llenar demasiado la sartén, aproximadamente de 2 a 3 minutos por tanda. Dales la vuelta de vez en cuando; deben aparecer manchas doradas en algunos puntos.
Termina con el glaseado y el sésamo
Pasa las judías a un plato. Baja el fuego a medio, añade el ajo y el jengibre a la sartén y remueve durante 20 a 30 segundos, solo hasta que desprendan su aroma. Vierte la mezcla preparada y cuécela, removiendo, durante 1 o 2 minutos, hasta que espese ligeramente. Devuelve las judías a la sartén, mézclalas para que queden bien cubiertas y retira la sartén del fuego al cabo de 30 segundos. Espolvorea con el sésamo tostado y sírvelas calientes.



