Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara las espinacas y el horno
Precalienta el horno a 190 °C, con calor arriba y abajo. Forra con papel de horno la base de un molde redondo de 24 cm de diámetro. Exprime bien las espinacas descongeladas en varias tandas; de los 600 g deben quedar aproximadamente 350 g. Corta el puerro en rodajas finas.
Ablanda el puerro
Calienta 15 ml de aceite de oliva en una sartén. Añade el puerro y cocínalo a fuego medio durante 6–8 minutos, removiendo de vez en cuando. Debe ablandarse y quedar transparente, pero sin dorarse. Retira la sartén del fuego y deja enfriar el puerro durante 5 minutos.
Mezcla el relleno
En un bol grande, mezcla las espinacas bien escurridas, el puerro enfriado, el feta desmenuzado, los huevos, el eneldo, el perejil, la ralladura de limón, el zumo de limón, la pimienta negra, la nuez moscada y 1 g de sal. El relleno debe quedar compacto y no debe haber líquido acumulado en el fondo del bol.
Alterna capas de filo y relleno
Reserva los 45 ml restantes de aceite de oliva para untar. Coloca aproximadamente la mitad de las láminas de masa filo en el molde, girando ligeramente cada lámina respecto a la anterior y dejando que los bordes sobresalgan del molde; unta cada lámina ligeramente con aceite. Distribuye el relleno. Coloca encima las láminas restantes, untando cada una con aceite, y dobla hacia dentro los bordes que sobresalen. Espolvorea la superficie con sésamo.
Hornea hasta que quede crujiente
Hornea a 190 °C durante 35–40 minutos, hasta que la superficie esté uniformemente dorada y crujiente. Deja reposar el pastel en el molde durante 10 minutos antes de cortarlo, para que el relleno se asiente. Sírvelo caliente.



