Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece las patatas
Pon las patatas en una olla, cúbrelas con 1,5 l de agua fría y añade 2 g de sal. Lleva a ebullición y cuécelas durante 18 a 22 minutos, hasta que la punta de un cuchillo entre fácilmente.
Prepara la salsa de yogur
Mezcla en un bol el yogur griego, el eneldo, el zumo de limón, el ajo prensado y los 2 g de sal restantes. Guárdala en el frigorífico mientras se hornean las patatas.
Aplasta y sazona
Precalienta el horno a 220 °C. Escurre las patatas y déjalas reposar 5 minutos para que se evapore el exceso de agua. Colócalas en una bandeja forrada con papel de horno y aplasta suavemente cada una con la base de un vaso hasta que tenga aproximadamente 1,5 cm de grosor. Rocíalas con aceite y espolvoréalas uniformemente con pimienta negra.
Hornéalas hasta que estén crujientes
Hornea las patatas a 220 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que los bordes estén dorados oscuros y crujientes. Comprueba la parte inferior a mitad de la cocción; si ya se despegan bien del papel, puedes darles la vuelta.
Sírvelas calientes
Pasa las patatas calientes a un plato y sirve la salsa al lado o en un cuenco pequeño por encima. Cómelas enseguida, mientras los bordes estén crujientes; la salsa fría de limón equilibrará su sabor salado y tostado.



