Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Ase la remolacha y la cebolla
Precaliente el horno a 210 °C. Corte la remolacha en dados de unos 2 cm y la cebolla en gajos. Mézclelas con 15 ml de aceite de oliva, 1,5 g de sal y la mitad de la pimienta negra. Extiéndalas en una sola capa sobre una bandeja y áselas durante 30–35 minutos, hasta que la remolacha esté tierna y empiece a dorarse por los bordes.
Cueza el trigo sarraceno
Tueste los granos de trigo sarraceno en seco en una cacerola pequeña durante 2 minutos, hasta que desprendan su aroma. Añada 300 ml de agua y 0,8 g de sal, y lleve a ebullición. Tape y cueza a fuego lento durante 12–15 minutos, hasta que el agua se haya absorbido y los granos estén tiernos. Retire del fuego y deje reposar tapado durante 5 minutos.
Prepare el yogur con rábano picante
Mezcle en un bol el yogur griego, el rábano picante rallado, el eneldo picado y el zumo de limón. Añada los 0,2 g de sal restantes y mezcle brevemente. Reserve para que se integren los sabores.
Dore el salmón
Seque los filetes con papel de cocina y sazónelos con el 1 g de sal restante; después, añada la pimienta restante. Caliente los 10 ml de aceite restantes en una sartén. Coloque el salmón con la piel hacia abajo y cocínelo durante 4–5 minutos sin moverlo, para que la piel quede dorada y crujiente. Déle la vuelta y cocínelo 1–2 minutos más; la carne debe estar opaca en la parte más gruesa y alcanzar los 63 °C.
Termine y sirva
Rocíe la remolacha y la cebolla asadas con vinagre de manzana y mezcle. Reparta el trigo sarraceno entre dos platos y añada las verduras y el salmón. Sirva con el yogur de rábano picante al lado o por encima.



