Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Ase la remolacha
Precaliente el horno a 200 °C. Pele la remolacha y córtela en dados de aproximadamente 2 cm. Mézclela con 10 ml de aceite de oliva y 1 g de sal, distribúyala en una bandeja y ásela durante 35–40 minutos, hasta que se pueda pinchar fácilmente con un tenedor.
Sofría brevemente la base
Pique finamente la cebolla, corte la zanahoria en dados pequeños y pique el ajo. Caliente los 15 ml de aceite restantes en una olla. Sofría la cebolla y la zanahoria a fuego medio durante 6–7 minutos, hasta que la cebolla se ablande y empiece a dorarse ligeramente. Añada la alcaravea y el cilantro, remueva durante 30 segundos, incorpore el ajo y sofría otros 30 segundos.
Cueza las lentejas
Enjuague las lentejas con agua fría y añádalas a la olla junto con el caldo, 3,5 g de sal y la pimienta negra. Lleve a ebullición, baje el fuego y cueza a fuego lento durante 18–20 minutos, hasta que las lentejas estén tiernas.
Mezcle y ajuste la sopa
Cuando la remolacha esté asada, añádala a la olla. Triture brevemente aproximadamente un tercio de la sopa con una batidora de mano para espesar el caldo, pero dejando trozos visibles de remolacha y lentejas. Incorpore el vinagre de manzana, los 0,5 g de sal restantes y el eneldo picado fino. Caliente durante 2 minutos; la sopa debe estar caliente, pero no hervir con fuerza.
Tueste las semillas y sirva
Tueste las semillas de calabaza sin aceite en una sartén pequeña durante 2–3 minutos a fuego medio, sacudiendo la sartén de vez en cuando; retírelas del fuego cuando empiecen a desprender aroma y a crepitar ligeramente en algunos puntos. Reparta la sopa en cuatro cuencos y espolvoree las semillas tostadas por encima.


