Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Asa la berenjena
Precalienta el horno a 220 °C. Corta la berenjena por la mitad a lo largo y haz varios cortes en la pulpa. Úntala con 15 ml de aceite de oliva y sazónala con 1 g de sal. Colócala con el lado cortado hacia arriba en una bandeja y ásala durante 25–30 minutos, hasta que la pulpa esté completamente tierna y la superficie se dore por algunas zonas.
Prepara la base de lentejas
Mientras se asa la berenjena, calienta los 10 ml de aceite restantes en una sartén. Añade la cebolla roja picada fina y sofríela durante 4–5 minutos, hasta que se ablande y empiece a dorarse. Añade el ajo prensado y el concentrado de tomate; remueve durante 30 segundos.
Calienta y sazona las lentejas
Añade a la sartén las lentejas enjuagadas, el agua, el pimentón ahumado, la pimienta negra y los 2 g de sal restantes. Remueve y calienta a fuego lento durante 3–4 minutos, hasta que las lentejas estén calientes y la mezcla siga húmeda, pero no seca.
Mezcla la crema
Deja reposar la berenjena asada durante 3 minutos y, con una cuchara, retira la pulpa de la piel. Añádela a la sartén y aplasta la mezcla con un tenedor, dejando algunas lentejas enteras. Incorpora el zumo de limón y la mitad del perejil picado. Prueba la crema: debe quedar sabrosa, ahumada y con un marcado toque fresco de limón.
Tuesta el pan de pita y sirve
Corta el pan de pita en triángulos y tuéstalo sin aceite en una sartén caliente durante 1–2 minutos por cada lado, hasta que aparezcan manchas doradas y los bordes queden crujientes. Sirve la crema templada o caliente, espolvoreada con el perejil restante y acompañada del pan de pita caliente.


