Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Cuece las lentejas
Enjuaga las lentejas, ponlas en una olla con 700 ml de agua y 2 g de sal. Lleva a ebullición y luego cuécelas a fuego lento durante 20–25 minutos, hasta que estén tiernas pero conserven su forma. Escúrrelas.
Aveda la chalota
Corta la chalota en láminas finas, mézclala con 10 ml de vinagre de vino y déjala reposar al menos 10 minutos. Así se ablandará y adquirirá un sabor agradablemente fresco.
Tuesta las avellanas y saltea los champiñones
Tuesta las avellanas en una sartén sin aceite durante 3–4 minutos, hasta que desprendan su aroma y se doren por algunas partes; retíralas y, una vez frías, pícalas en trozos grandes. Corta los champiñones en láminas gruesas. En la misma sartén, calienta 20 ml de aceite y saltea los champiñones por tandas a fuego medio-alto o alto durante 6–8 minutos, hasta que se doren y hayan soltado la mayor parte del agua. Añade 1 g de sal y pimienta.
Mezcla el aliño y prepara la endibia
En un bol, bate los 20 ml de vinagre de vino restantes, la mostaza, la miel, los 10 ml de aceite de oliva restantes, el 1 g de sal restante y la pimienta negra. Separa las hojas de la endibia y trocea las más grandes. Pica el perejil.
Termina y sirve la ensalada
Mezcla las lentejas escurridas todavía calientes con el aliño. Añade los champiñones salteados, la endibia, la chalota con su vinagre y el perejil picado. Mezcla con cuidado para que la endibia se ablande un poco, pero siga fresca. Reparte en platos, espolvorea con las avellanas y sirve templada.



