Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Prepara el calabacín y el molde
Precalienta el horno a 200 °C. Ralla el calabacín con un rallador grueso, apriétalo con las manos limpias y escúrrelo para retirar el exceso de agua. Forra un molde para 8 muffins con cápsulas de papel.
Mezcla los ingredientes secos
En un bol, mezcla la harina de maíz, la harina de trigo, la levadura en polvo, la sal y la pimienta negra molida, para que la levadura quede repartida uniformemente.
Prepara la mezcla líquida
En otro bol, bate los huevos con el kéfir y el aceite de oliva. Incorpora la ralladura de limón y el eneldo picado.
Termina la masa
Vierte la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y remueve brevemente, solo hasta que no queden partes secas. Incorpora con suavidad el calabacín escurrido y la feta desmenuzada. La masa quedará espesa y ligeramente grumosa; no la mezcles hasta que quede lisa.
Llena el molde
Reparte la masa entre las ocho cápsulas y llena cada una aproximadamente hasta tres cuartas partes de su capacidad. Alisa la superficie con una cuchara para que los muffins se horneen de manera uniforme.
Hornea y deja enfriar un poco
Hornea a 200 °C durante unos 22–25 minutos, hasta que la superficie esté dorada y al insertar un palillo en el centro salga sin masa húmeda. Déjalos 5 minutos en el molde y luego pásalos a una rejilla. Sírvelos calientes o deja que se enfríen por completo.


