Preparación
Sigue los pasos y prueba mientras cocinas.
Enjuaga la quinoa
Pon la quinoa en un colador de malla fina y enjuágala con agua fría durante unos 30 segundos. Déjala escurrir. Así reducirás su amargor natural.
Cuece la quinoa cremosa
En un cazo, lleva a ebullición la leche, el agua y la sal a fuego lento. Añade la quinoa, remueve y cuece destapada a fuego bajo durante 15 minutos; remueve de vez en cuando para que no se pegue. Retira del fuego, incorpora la ralladura de naranja y deja reposar 3 minutos. Los granos deben quedar tiernos, pero conservar su forma.
Dora las peras
Mientras se cuece la quinoa, corta las peras en dados de aproximadamente 1,5 cm. Derrite la mantequilla en una sartén, añade las peras y saltéalas durante 4 minutos a fuego medio-alto; remueve una o dos veces para que se doren por los bordes sin deshacerse.
Termina la salsa de fruta y tuesta las semillas
Añade a las peras la miel, el zumo de naranja y la canela. Remueve y cuece durante 2 o 3 minutos, hasta que el zumo se reduzca un poco y se convierta en un almíbar brillante. Retira las peras del fuego. Tuesta las semillas de girasol en una sartén pequeña y seca durante 2 minutos, sacudiéndola de vez en cuando; retíralas del fuego en cuanto desprendan su aroma y empiecen a dorarse ligeramente.
Reparte en cuencos
Reparte la quinoa caliente en dos cuencos. Añade encima las peras y todo el almíbar de la sartén, pon 50 g de yogur frío en cada cuenco y espolvorea con las semillas tostadas. Sirve enseguida, mientras la quinoa está caliente y las semillas, crujientes.


